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El cuidado de los párpados

Los ojos, según los poetas son el espejo del alma y según los expertos en comunicación, los que más información proporcionan de nosotros. Pero hoy vamos a hablar de su exterior, esa piel tan delicada y especial que los rodea y que requiere de muchos cuidados y atención.

El trabajo del profesional de estética debe tener como base la formación e información del cliente. Por ello es fundamental que esté bien informado, en este caso de las características de esta zona y de la peculiaridad de sus cuidados.

Cada uno de nuestros clientes deposita su confianza en nosotros y espera que le brindemos lo mejor.

Los párpados junto a los labios son las zonas más delicadas del rostro y exigen el máximo cuidado. Es por eso, que hay que proporcionar a los/las clientes información y sugerencias sobre su cuidado. Esto hará que dichos cuidados sean más efectivos.

Los ojos están expuestos diariamente al ataque de agentes externos como sustancias nocivas, productos de la contaminación (bacterias, hongos, polvo, viento). Igualmente, los cosméticos para su cuidado y el maquillaje pueden provocar alteraciones.



Los párpados tienen un función protectora, es decir, su misión es defender el ojo de la penetración de sustancias extrañas y de distintos contaminantes.

Además diariamente reciben impulsos luminosos y mientras están cerrados mantienen la córnea húmeda para que no se dañe.

Como la piel de los párpados es delicada, la falta de humedad le resta elasticidad y facilita la aparición de las típicas arrugas o patas de gallo que se acentúan con la edad y los gestos que realizamos al hablar, reír, llorar…

Pero sepamos algo más de las características de la piel de los párpados

• La zona de los párpados es la más sensible de la cara, ya que su piel es frágil, débil y extremadamente fina (entre 0,33 y 0,36 mm, es decir, cuatro veces menos que la de la barbilla), y su escasa protección natural hace que se deshidrate más que el resto del rostro.

• Su red circulatoria y linfática posee asimismo características diferentes: aproximadamente un tercio de los vasos sanguíneos permanece inactivo, por lo que el aporte de oxígeno es menor que en otras zonas corporales, y los intercambios metabólicos se realizan muy lentamente.

• La lentitud de la circulación linfática explica en parte la aparición de bolsas por acumulación de líquidos, ojeras, edema, etc.

• Las fibras elásticas y colágenas de la dermis son menos densas, por lo que se relajan más deprisa. Este tejido se halla especialmente expuesto al envejecimiento.

• Los 22 pequeños músculos de la región ocular facilitan el parpadeo casi constante, pero no sirven de sostén a la piel, por lo que aumenta el riesgo de aparición de arrugas.

• Las glándulas sebáceas y sudoríparas son poco numerosas y modificadas, por lo que proporcionan una película hidrolipídica pobre en ácidos grasos y en agua; como consecuencia posee escasa protección natural y tendencia a la sequedad, lo que hace que la piel que se arrugue más fácilmente.

• Todas estas características hacen del contorno de los ojos una zona especialmente necesitada de cuidados. A partir de los 25 años es necesario hidratar y proteger todos los días para retrasar la aparición de arrugas.

•Los cosméticos para la zona ocular deben reunir una serie de características: los principios activos no deben ir en altas concentraciones (la piel es muy fina, por lo que no está dificultada la penetración), y poseer pH más neutro, similar al medio interno.



Las alteraciones estéticas más frecuentes en la zona de los orbiculares son:
- Ojeras.
- Arrugas.
- Párpados hinchados.
- Bolsas.
- Párpados caídos

También en este caso el tratamiento más importante es la prevención: cuidar la zona antes de que aparezca la alteración.

¿Cuándo se comienza a cuidar los párpados? A partir de los 25 años, a fin de enlentecer “el paso del tiempo”.

Como cualquier otra zona los párpados requieren dos tipos de cuidados:

1. Los que el/la cliente debe realizar diariamente por la mañana y por la noche.

2. Los que deben realizarse en cabina en función del tipo de alteración.

Cuidados personales básicos

Desmaquillado:
El desmaquillado del párpado y las pestañas debe realizarse diariamente con cosméticos especialmente formulados para esta zona, que además del control dermatológico, llevan el oftalmológico.

Hay que limpiar con cuidado las pestañas, el borde palpebral o lugar donde se asientan y el párpado. Se limpian con un algodón o toallita embebidos en el producto desmaquillante, con suavidad ya que la capa córnea de esta zona es muy fina y delicada.



Lo materiales utilizados deben ser toallitas desechables o algodón de buena calidad. El algodón debe deslizarse de la raíz de la nariz hacia fuera, si se hiciera en sentido contrario, se corre el riesgo de que penetren en el ojo restos de cosméticos.

Es importante mantener una higiene cuidadosa de esta zona para evitar irritaciones molestas.

Cosméticos específicos:
Dado que la piel de los párpados es mucho más fina que la del rostro y que además deben resistir todos los efectos de la gesticulación, los cosméticos deben ser específicos.

El producto se coloca lejos de la pestaña, se comienza en el párpado superior teniendo cuidado de no desplazar el tejido.

La aplicación de desmaquillante debe ser moderada ya que el exceso permanece en las pestañas y con el calor de la almohada puede penetrar en los ojos.

Deben contener activos cosméticos como:
• Sustancias hidratantes: con agentes humectantes de superficie.

• Formadores de colágeno: con estímulo dérmico sobre los fibroblastos y control sobre la calidad de la matriz extracelular y los lucoaminoglicanos.

• Antioxidantes y regeneradores: como el retinol, la vitamina C y E o la creatinina.

• Astringentes, descongestivos y drenantes: como hammamelis, caléndula, manzanilla o castaño de Indias.

• Péptidos de última generación.

Para relajar la zona se pueden aplicar compresas de te de malva a temperatura ambiente para relajar o desinflamar la región (la manzanilla si bien tiene un efecto calmante puede producir mayor sequedad y contiene polen de flores que en algunos casos puede provocar reacciones alérgicas)



Cabe destacar que los productos para esta zona deben estar recomendados por un profesional y siempre deben ir acompañados de tratamientos específicos realizados en cabina.

Además de recomendar estos cuidados el profesional debe evaluar la hidratación, el aporte de antioxidantes y la necesidad de un tratamiento específico en cabina.

Medidas preventivas especiales:
Es aconsejable usar gafas con cristales homologados para protegerse del sol, esto evita la necesidad de tener que arrugar los p árpados o cerrar continuamente los ojos.



Cruz Sánchez Lda. en Imagen y Comunicación Master en Tecnología de Alimentación y Salud
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